CHAU...ADIOS A LA LIBERTAD EN BLOG


ESTE ES MI NUEVO SITIO,(todavía en construcción),AL CUAL ME TRANSLADO, CUANDO BLOGGER APLIQUE CENSURA. GRACIAS.

MIENTRAS PUEDA SEGUIRE EN ESTE BLOG




martes, 27 de diciembre de 2011

La Ciencia de la Frutoterapia-



De las pocas terapias alternas reconocidas como ciencia por las Naciones Unidas, una es la Frutoterapia definida por el bioquímico Ronald Morales. Esta ciencia maravillosa ha comprobado que las enfermedades más rebeldes se curan definitivamente comiendo frutas.

Las frutas actúan sobre el organismo nivelando el colesterol y el azúcar. Disminuyen la obesidad y, lo más importante, fortalecen al máximo el sistema inmunológico. Prácticamente es imposible que una persona que se alimente en un 50% con frutas pueda enfermar. También es muy seguro que los enfermos graves prácticamente «resuciten» si ingresan al paraíso en que viven quienes gozan del placer inmenso de comer frutas.

La Naturaleza se encarga de curar al que come frutas correctamente. Como se trata de una ciencia inventada por los dioses, que no cabría en libro alguno y deja atrás a cualquier medicina, señalaremos los puntos más sobresalientes sobre algunas frutas:

- Las frutas han de comerse lejos de las comidas pesadas; nunca en combinación con ellas y, lo más correcto, sería reemplazar algunas comidas habituales por frutas solamente porque, a decir verdad, son nuestros verdaderos alimentos.

Recordemos aquí la frase célebre de Hipócrates, Padre de la Medicina: «Que tu alimento sea tu única medicina; que tu medicina sea únicamente tu alimento.»

- Frutas dulces con frutas dulces; frutas ácidas con frutas ácidas. Por ejemplo: al salpicón con papaya y banana no mezclarle piña. El aguacate es una fruta que se comporta bien con las ensaladas.

- No endulzar con azúcar refinada: daña la armonía alimenticia y forma sustancias nocivas (azúcar refinada = dulce veneno = muerte blanca).

- No utilizar nunca frutas enlatadas en almíbar porque 28 han perdido el increíble 95% de sus cualidades curativas. Además el exceso de azúcar que contienen los enlatados, aparte de las sustancias conservantes, constituye un mal para el organismo.

Quien consume frutas enlatadas o en frascos con lujosas y sugestivas etiquetas, pierde en salud más de lo que cree ganar; se engaña lastimosamente. Al banano calado al fuego con azúcar la se puede llamar veneno. Al igual que los dulces, bocadillos de guayaba y de cualquier fruta, frutas cristalizadas, todo eso se puede llamar ignorancia que produce enfermedad.

- Las frutas deben de comerse del árbol a la boca después de un buen lavado.

- Las frutas deben comerse inmediatamente después de partidas, en especial la patilla-sandía o melón de agua. Ésta es la mejor que existe para regular el sistema renal, pero no debe combinarse con nada e ingerirse inmediatamente después de partida. La manzana es bueno comerla sola.

La piña es recomendada contra la osteoporosis porque contiene una fórmula natural irreemplazable la cual logra que el calcio se fije en los huesos. (No exagerar el consumo de la piña y el limón) De nada sirve comer calcio por kilos si éste no se asimila. Las combinaciones que traen los reconstituyentes a base de calcio son muy incompletas y no se aproximan ni en poco a las fórmulas naturales, extremadamente efectivas, que la Naturaleza organizó en las frutas.

Ningún alimento combina con la leche: ésta es mejor no consumirla. Es un excelente alimento para el ternero… no para el hombre. Igualmente la miel de abeja:

Frutas que curan enfermedades incurables

Como se dijo antes, la deficiencia de calcio en el organismo no se cura comiendo calcio. Se corrige ingiriendo calcio en fórmulas, al extremo complejas, que logran que el calcio se fije en los huesos o dientes. No basta adicionar vitamina D y otras en cantidades desconocidas.

Las fórmulas naturales, existentes en las frutas, son imposibles de reemplazar en laboratorio alguno. Si los científicos reunieran todos los elementos que tiene la naranja, no lograrían hacer jugo de naranja.

Esto ocurre con los reconstituyentes comerciales; el cuerpo no se restablece metiéndole frascos llenos de componentes puestos ahí al azar, simplemente porque se sabe que el cuerpo los necesita. Sí los necesita, pero exige que estén «envueltos» en fórmulas, cantidades y procesos que sólo las frutas pueden proporcionar.

La siguiente es una lista de frutas que curan enfermedades incurables:

Zapote: contra la leucemia. No deja caer el cabello.

Pera: libra de los problemas de próstata.

Piña: limpia el organismo de parásitos y cura las enfermedades de los huesos, incluyendo la
osteoporosis.

Durazno, Ciruela: armoniza el sistema endocrino y digestivo.

Granadilla: ayuda al crecimiento de los niños. Inmuniza al cuerpo contra enfermedades.

Mamoncillo: cura los riñones y mejora el sistema renal.

Mandarina: limpia el organismo de los contaminantes más feroces, como el plomo y los causados por la contaminación ambiental y el consumo de carnes.

Breva: la fruta de la mujer; previene los quistes y el cáncer de mama, útero y ovarios; fortalece el cabello. Contras cólicos menstruales. Aumenta la cantidad de estrógenos y ayuda a fijar el calcio en los huesos, combatiendo las enfermedades derivadas de la falta de asimilación del calcio.

Banano, Banana, Plátano: la fruta de la felicidad. Mantiene contenta y de buen humor a la persona que lo consume. A las personas estresadas y «aceleradas» las pone a tono. Quita la depresión y restaura el sistema nervioso. No debe faltar en las personas con debilidad mental o que se cansen fácilmente haciendo trabajos intelectuales.

Uchuva: para tener ojos sanos toda la vida. Evita y arregla el efecto de miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Regula el azúcar en la sangre.

Chachafruto: es la fruta de la eterna juventud. Antioxidante. Detiene el envejecimiento prematuro. Existe un error craso defendido por pocos médicos—algunos de ellos famosos— con respecto al aguacate. Dicen, en un caso de extrema ignorancia, que el no se debe comer porque contiene grasa.

“¡Perdónalos Señor por que no saben lo que dicen!”:

El aguacate es una fruta que mejora la calidad de vida al contar con la mayoría de elementos requeridos para una dieta saludable, previniendo y, en algunos casos, sanándolas. Es una buena opción para los problemas cardiacos (entre otros).

Tiene diez vitaminas, que se destacan la vitamina E, el ácido fólico y el glutatión. Asimismo, diez ácidos grasos, de los cuales cinco son mono y poli-insaturados, destacándose los Omega-9, Omega-7, Omega-6 y Omega-3. Esta última forma parte de la protección contra el cáncer. Así también contiene β-Sitosterol, el cual previene la acumulación de colesterol.

Posee, además, diez aminoácidos esenciales (Arginina, Fenilalanina, Histidina, Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Treonina, Triptófano, Valina) los cuales son requeridos en la síntesis de proteínas y para un mejor metabolismo celular.

Está compuesto por diez elementos minerales: Calcio, Cobre, Fósforo, Hierro, Magnesio, Manganeso, Potasio, Selenio, Sodio y Zinc. Todos ellos empleados para el buen funcionamiento del metabolismo celular y la circulación sanguínea.

Todos estos compuestos, en conjunto, al consumirse en una sola fruta de aguacate, promueven una vida sana, vitalizan el sistema inmunológico, mejoran la visión, protegen a las células de los daños por estrés, previenen las enfermedades cancerigenas y del hígado, mejoran la digestión de alimentos y protegen el músculo cardiaco.

Gracias a sus propiedades adelgazantes es que puedes obtener los beneficios del aguacate para perder peso. Pierde kilos y gana salud comiendo aguacate, una fruta tropical, fresca y deliciosa. Gracias a la fibra que contiene, ayuda a disminuir tanto el colesterol, los triglicéridos, como así también a controlar la diabetes.

Previene la arteroesclerosis ayudando a barrer el exceso de grasas de las arterias. Gracias a su contenido en vitamina C, es un excelente antioxidante, mejorando de esta forma el metabolismo celular.

Un día sin frutas es como una noche sin estrellas.
—M. A.